Este año, la AAA Foundation for Traffic Safety realizó un estudio que reveló cuántos conductores jóvenes dicen haberse quedado dormidos al volante. De los conductores de entre 16 y 24 años, uno de cada siete admitió haberse quedado dormido mientras conducía.
Este estudio corrobora datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras que indican que este grupo de edad es el más propenso a estar cansado mientras conduce. Además, casi el 17 por ciento de los accidentes automovilísticos fatales en Phoenix en las carreteras de EE. UU. son causados por conductores fatigados.
Cuando los conductores están cansados, no solo representan un riesgo para su propia seguridad, sino que también ponen en peligro a los pasajeros y a otras personas en la carretera. Funcionarios de AAA también dicen que entre ser el grupo de edad más propenso a estar cansado y ser el más propenso a sobreestimar su capacidad para conducir de manera segura es una “combinación peligrosa.”
Tomar la decisión de conducir cuando se está demasiado cansado puede ser una demostración de negligencia, ya que los conductores tienen el deber de actuar con cuidado cada vez que deciden ponerse al volante. Al igual que la conducción bajo los efectos del alcohol, la fatiga causa “tiempo de reacción, deterioro de la visión y lapsos en el juicio.” Por esta razón, los conductores deben a los demás en la carretera tomar la decisión de abstenerse de conducir cuando están demasiado cansados, sin importar cuán corto sea su viaje.
Fuente: AAA Newsroom, “Young Drivers Admit to Nodding Off Behind the Wheel,” Nancy White, 8 de noviembre de 2012
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